lunes, 12 de julio de 2010

Plan B



Por el Mariscal Boldini

Día:Domingo 11 de julio 2010
Horario de comienzo: 15:35 hs
Lugar: Atlas Lavalle

Incidencias:
Gran dirección técnico táctica de Anibal Smith; Murdock, el diferente. Vi visos de Christianu en el personaje de Faz. Por lo demás un encuentro dinámico jugado con mucha intensidad en las dos áreas. Mucho roce y alguna pierna fuerte. Un final de película. Si Barakus se decide podría opacar a Tchami.

A las 18:30 ya estaba en casa, por las dudas no encendí la tele.

sábado, 10 de julio de 2010

Qué he hecho yo para merecer esto



Por el Mariscal Boldini

Para que carajo se creo el tercer y cuarto puesto. Para ver quien sube al podio? No sé que opinarán los que lo juegan pero a mí me rompería las pelotas que me hagan jugar una vez más después de haber perdido lo que realmente me importaba. Como espectáculo tampoco es interesante. Daría la sensación de que se juega sin la presión de todos y cada uno de los partidos que pertenecen a una copa del mundo.

Hay sin embargo un par de casos memorables. Bulgaria en el 94, gran equipo de borrachos que si no me equivoco llegó completamente desinteresado ya a la semifinal, habían chupado mucho para festejar que habían ganado los cuartos. Como olvidar nombres como Hristo Stoikov, Kostadinov, Ivanov, Lechtkov (el pelado –y habilidoso), Balakov o el innominoso Penev.

Buscando en internet veo que los amargos de los suecos les ganaron 4-0. Nadie recuerda a Suecia como tercero, ni su abultado resultado, sin embargo no puedo borrar de mi memoria a ese equipazo, que les ganó muy bien a los alemanes y perdió con los tanos por dos joyitas de Roberto Baggio.

El otro equipo que quise mucho era la Croacia del 98. Otro gran equipo con Suker, Boban, Proscineki o Jarni (un lateral zarpado) y sobre todo esa camiseta con rojo y blanco en damero que aplastó a un par de buenas selecciones.

El 2002 nos dio a Turquía y Corea del Sur. Ambos merecían estar mucho más abajo y uno no sabía ni por quien hinchar. De Portugal Alemania en el 2006 ni me acuerdo.

El otro notición de último momento es que ya se sabe entre quienes estará el balón de oro, el título de mejor jugador del mundial. Lo primero que surge es la sorpresa porque antes del mundial, uno esperaba a otros jugadores y salvo Villa, Forlan y tal vez Sneijder los demás mencionados jugaron sólo “un poco” bien. Y estos tres mencionados (principales candidatos), lo son más por haber sido determinantes en las victorias que por haberla “descocido”, “roto” o “dejado a así de chiquitita”.

Yo me acuerdo del último balón de oro, el pelado Zidane, en un mundial que también esperaba otras figuras tuvo dos o tres partidos y un par de chiches para tener vhs; y para colmo como buen héroe trágico selló su historia con un frentazo en el pecho a uno mucho más alto.

Para terminar pensaba en qué significan todos estos recuerdos próximos al balance triste y final. Todo el pochoclo que se nos vendió antes de comenzar la copa (propagandas de pepsi, coca, nike, gilette, gatorade, etc) se puso agrio en medio del espectáculo. Ninguna de las figuritas que los marketineros se encargaron de ensalzar lució como se esperaba. Yo al menos no ví ninguna publicidad de Forlan, ni del tal Sneijder, ni de Gyan el ghanés nominado al balón de oro que juega con la “3”.

Conclusión: me faltaron mitos. Me faltaron anécdotas para contar (tal vez la de Uruguay Ghana fue la mejor) a futuras generaciones, recordando en un lejano 2032 que “jugadores eran los de antes” y que en esa época si que se jugaba al fútbol.

Lo que quiero decir, me faltaron HEROES; el que lo entienda, bien. Y si no también.


PD: Parece que el pelado Letchkov cumplió 43 pirulos justo ayer. No quise que quedara en el olvido la cara de Ivanov, mezcla de vendedor de autos usados y asesino a sueldo. Por último el hecho de que Stoikov se llamaba Hristo, y jugaba con la 8.

viernes, 9 de julio de 2010

Duelo




Por Pechito Gontán

Estos personajes, junto a varios mas, ganaron un mundial.
Russo, Bochini y Borghi, ganaron un mundial, cuando yo tenia nueve años.
Giusti era jipi, y Ruggeri lucia una porra a la altura de un Valderrama.

Y si, claro.

Cuesta muy poco perder el tiempo y la tristeza con este tipo de cuestiones, por lo menos hasta que se termine este falso Mundial.

Y perdon por esto tambien, hacemos lo que podemos.

Y?

Ya arreglo Riquelme?

Cuando termina el Mundial, exactamente que dia?

La concha de su madre.

martes, 6 de julio de 2010

La cara a dios

Por el Mariscal Boldini

Está por arrancar Holanda -Uruguay. No tengo ánimo para esta boludez que empiezo a escribir, pero quería decirlo antes de que empiece el partido.

Imagino una final Holanda -España (ojo me encantaría que hoy gane Uruguay por más que ahora se agranden y nos carguen los muy giles). El motivo es uno sólo, me encanta y paso a explicarlo.

Es una metáfora


Dos viejitos llegan ambos vírgenes a los 80 años (pero muertos de ganas como corresponde). Los dos por A o por B se consideran a sí mismos grandes sementales; pero el hecho es que nunca han mirado a dios de frente. Ambos arrastran mucha historia de falsa gloria. (Esto es más aplicable a los gallegos, en el caso holandés tenemos al menos dos subcampeonatos y varias participaciones destacadas, a las que este equipo no rinde demasiado honor.)

Ahora bien, así de lindo y duro es el fútbol. Sólo uno podrá conseguirlo. Imagino el resultado:
a) gran humillación para el perdedor por caer frente al ex virgo
y b) soportar el agrande del virgo desvirgado que se creerá ahora sí, de una vez por todas y cumpliendo con el mandato de su historia; perteneciente a la elite de las elite (algo que entre otras cosas será insufrible para nosotros y para el mundo futbolero).

Nosotros? Seguiremos masticando bronca desde acá, que se le va a hacer.

Cierto cefalópodo que no quiero nombrar pareciera avalar mi palpito, ha pronosticado victoria de España en semis. Los alemanes ya calientan la sartén.

PD: Tal vez esto es todo lo que pueda escribir de fútbol y como el citado cefalópodo, destile en tinta mucha bronca y frustración.

sábado, 3 de julio de 2010

Mañana



Por Pechito Gontán

Mañana me gustaría depertarme, y llamarme Bradley Richardson.

Vivir en Nueva York, ser fanático de los Yankees y no entender nada de fútbol.
Levantarme a la mañana, comprar el New York Post, y leer que nos quedamos afuera de la copa mundial, la de soccer, esta de Sudáfrica.
Y que me chupe un huevo la noticia, porque de todas maneras "this sport is stupid".

También me gustaría que se acabe el hambre en el mundo, el conflicto en Medio Oriente y el periodismo deportivo.

Un deseo ridículo, claramente; casi vergonzoso.

La verdad es que mañana, cuando me levante todavía confundido por lo sucedido hace unas horas, me va a empezar a doler de verdad esta cuestión de asumir el fin del cuento. Me tocara lidiar, despechado, con el dolor de un amor no correspondido, con la tristeza de ya no ser.

Un dolor muchas veces imaginado, aunque siempre rechazado, e imposible según los planes. Un dolor Inevitable, contundente. Tanto como esos cuatro goles inflando la red de nuestro arco .

Tan poco, con tanto ahí nomas; a punto de suceder.

Mañana, recién mañana, podré entender todo esto con claridad; que se acabo el mundial, que ha muerto la causa.

Hoy todavia no puedo.

Hoy quiero ser un rubio gordito que lee el diario. Hoy quiero ser Bradley, y no entender de que se trata el fútbol.

Ni nada acerca de la puta dinámica de lo impensado.

Duele



Lo viví como una pelea de box. Nos embocaron de entrada. En los siguientes 10 minutos nos podrían haber puesto otro. Después ellos se tiraron atrás y ahí estuvo el verdadero desafío. Por bien que jugase Alemania, sabía que la Argentina iba a tener su momento, la cuestión es cuanto daño ibamos a poder causarles. No nos falló el cuore. Nos faltó poder herirlos.

Entre tantas voces que se empiezan a escuchar, alguien dijo que Argentina perdió como antes había ganado, lo cual está bien. Un equipo vertical, que no encontró el equilibrio en el medio y buscó reemplazar los problemas defensivos atacando.

Irritante el tercer gol. Y el cuarto completamente de más. Pero esta selección ya demostró que no sabe ir perdiendo y el final pareció sentenciarse después del segundo.

Que otro, otro día se gaste en explicar por qué Messi se va sin siquiera medio gol.

Se jugo lo suficientemente bien como para que varios la sigan chupando y lo suficientemente mal como para pensar que hubo debilidades que fueron estructurales de este equipo y que nos encontramos con gente que tuvo la suerte de explotarlas. Lamentablemente fueron Alemanes.

Ya se empieza a hablar mucha gilada, pero el fútbol como el box es un deporte de hombres y hay que saber bancar una buena trompada.

viernes, 2 de julio de 2010

Irrespetuoso


Pocas cosas son más contra natura que escuchar un penal por la radio. Es por definición un momento tensionante, cargado de emociones y angustia. Ahora bien, el relato radial del mismo no aporta más que saber si entró o no. Es acumular tensión y liberarla, de sopetón, sin atenuantes.

Hoy por la tarde me encontré una vez más ese ritual futbolero que es aunarse alrededor de una radio como si se tratara de un buen fuego en una noche a la intemperie. El silencio respetuoso de lo que un aparato de mierda trasmite con voz confusa. Éramos tres tipos en medio de un local de atención al público rogando que no entrara nadie. Obviamente nos caía simpático Uruguay pero a decir verdad los nervios -que eran muchos- eran los propios de semejante definición, y no de un amor particular por la celeste.

El que entienda este sentimiento sabe porqué un mundial es una especie de manjar maravilloso. Es sufrir gratis. Estar preguntando a cada rato información a completos desconocidos (a quienes uno reconoce por la cara de concentrados). Actualizar cada 5 segundos un página de internet.

De eso hubo mucho hoy.

Son casi las 12 y hasta ahora no he encontrado ningún periodista que pueda explicar claramente porqué perdió Brasil cuando después de los primeros 45 minutos parecía que ganaba 3 a 0 y caminaba de nuevo hacia la gloria, de ese modo inexorable que a nosotros no puede más que hincharnos las pelotas.

En el otro lado, un partido FEO. 1 a 1 con goles de los arqueros. Un alargue insulso. Alguna pelota cerca del palo. Camisetas feas, un delantero con la “3”. Hasta que en la última jugada Uruguay se decide a ganarlo.

(Un antropólogo debería irse a vivir largo tiempo a Uruguay. Intentar cualquier definición sería más que pretencioso, irrespetuoso. Son gente por lo menos rara. Afectos a la hazaña, al mito, a la patriada -en este caso futbolera. Sin embargo, la hazaña pareciera estar lejos de sus posibilidades. Confían ciegamente en cierto temple legendario, lo que más de una vez los deja con las manos vacías.)

Un tiro libre. Carambola. Suárez evita el gol con el muslo en la línea. Nuevo remate y dos jugadores celestes ponen su manos para evitar que entre. Pega en las de Suárez. Penal, roja y Uruguay empieza a ganar. Un minuto después Muslera grita sacado agradeciendo largamente al travesaño donde ha pegado el remate demasiado fuerte del 3 ghanés.

Hoy alguien dijo que parecía que hacían todo para sufrir más. Que cuando la tenían fácil la complicaban ellos solos. Algo así hizo Maxi Pereira pateando feo el penal posterior a la primera atajada de Muslera. Sin embargo, Muslera tapó otro, Sebastián Washington se coló en manuales de historia aún no escritos y a nosotros nos gustaría estar “tomándonos una” en plena Ciudad Vieja, disfrutando de lejos la fiesta celeste.

La frase más repetida del día ha sido “esto es el fútbol”. Por una vez estaremos de acuerdo. Por eso perdió Brasil y la estética futbolera agradece el gesto de Abreu; por eso, hoy cuesta dormir.

Mañana nos toca a nosotros. Ojala el dios futbolero nos quiera. Creo que es posible.